Los padres y cuidadores quieren que sus hijos sean felices, estén sanos y sean productivos. Centrarse en la salud y en la seguridad es importante para todos los niños durante su crecimiento.
¡Los maestros no pueden hacer todo! Pero, a veces, los problemas comunes que ocurren en el salón y en los pasillos van más allá de la “mala conducta” y podrían ser indicadores de ciertos problemas de salud.
Los profesionales de la salud tienen una función esencial en la vida de un niño en crecimiento. Los doctores, las enfermeras, los educadores de salud y el personal de apoyo médico comunican información importante a los niños y sus familias en relación con el bienestar y la salud física y mental.
Las políticas y las leyes ayudan a delinear la salud en la escuela en la práctica. Al tiempo que las investigaciones siguen demostrando de qué manera la salud afecta la educación y viceversa, aumentan los programas para promover la salud en la escuela.
Durante 36 años, Children’s Health Fund ha brindado servicios clínicos de calidad a niños de algunas de las comunidades más desatendidas del país.
Los traumas pueden tener efectos significativos en la conducta de un estudiante en clase y en el rendimiento académico en general. Se calcula que a los 4 años, un 25 % de los niños experimentó al menos una Experiencia Infantil Adversa (EIA). En algunos barrios de la Ciudad de Nueva York, más del 83 % de los estudiantes ha experimentado al menos una EIA. Las relaciones positivas con los estudiantes pueden contribuir a su resiliencia y manejo de la conducta.
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